Cristhal - Album: Te necesito

lunes, 30 de mayo de 2011

Lección 10 para el 4 de junio de 2011: La ropa nueva del hijo pródigo

Viernes, 27 de Mayo de 2011 21:14

Lección 10 para el 4 de junio de 2011: La ropa nueva del hijo pródigo

 Escucha esta lección de Escuela Sabática en Audio, por el Pr. Alejandro Bullón

Sábado 28 de mayo

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Génesis 4:1-8; 25:25-34; Lucas 15:4-32; Juan 11:9, 10 ; Romanos 5:12-20.
PARA MEMORIZAR:
"Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado” (Luc. 15:32).

SOMERSET MAUGHAM ESCRIBIÓ UN CUENTO corto llamado “Lluvia”, acerca de un misionero en los Mares del Sur que “convirtió” a una prostituta al evangelio. Se entregó de todo corazón para convertirla, aunque a veces sus métodos parecían severos y no perdonadores. Él insistía en que ella regresara a los Estados Unidos (de donde ella huía), para completar una sentencia en prisión, a pesar de las desesperadas súplicas de ella para evitar la tortura y la ignominia que la esperaban en la cárcel. El misionero insistía en que completar su período en prisión era una parte del proceso de arrepentimiento que ella necesitaba atravesar, y que por ello debía regresar.
La historia terminó inesperadamente. El misionero se mató; su cuerpo mutilado fue encontrado en la playa. ¿Qué había ocurrido? Aparentemente, después de tanto tiempo con la prostituta, cayó en pecado con ella e, incapaz de perdonarse, se suicidó.
Lo que esos personajes necesitaban era lo que todos necesitamos como pecadores: una experiencia personal de la gracia y la seguridad que Jesús reveló en la parábola del hijo pródigo.

Domingo 29 de mayo LOS MISMOS PADRES, LA MISMA COMIDA

“Un hombre tenía dos hijos” (Luc. 15:11). En esta parábola, los dos hijos, nacidos del mismo padre, representan dos rasgos de carácter. El hijo mayor, aparentemente, demostraba lealtad, perseverancia y laboriosidad. El menor, sin duda, no estaba dispuesto a trabajar, ni a rendir cuentas, ni a tomar parte en las responsabilidades. Ambos tenían la misma herencia. Ambos, probablemente, recibieron idénticos amor y dedicación del mismo padre. Un hijo parecía fiel; el otro, irrespetuoso. ¿Qué produjo la diferencia?
¿Qué otras historias te hace recordar esta parábola? Gén. 4:1-8; 25:25-34.
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________ 

Es un fenómeno extraño, que se ve todo el tiempo: dos (o más) hermanos de los mismos padres, que vivieron en el mismo hogar, que recibieron las mismas enseñanzas, el mismo amor, y aun la misma alimentación, y uno llega a ser espiritual, fiel y decidido a servir a Dios, mientras que el otro, por la razón que fuere, va en la dirección opuesta. Por difícil que sea comprenderlo, nos muestra la poderosa realidad del libre albedrío. Alguno puede ver algo importante en el hecho de que fue el menor de los dos hermanos el que se rebeló, pero ¿quién sabe la razón de su rebelión?
Lee Lucas 15:12. ¿Qué lección podemos aprender de cómo reaccionó el padre al pedido del hijo? ¿Qué nos dice eso acerca de cómo se relaciona Dios con nosotros?
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________ 

El texto no dice qué clase de diálogo hubo entre el padre y el hijo, o si el padre lo reconvino solicitándole que reconsiderara su pedido, que no fuera apresurado, pidiéndole que pensara lo que estaba por hacer. Lo más probable es que lo haya hecho; pero, al fin, le dio al hijo la parte de los bienes que le correspondía, y él se fue. A través de toda la Biblia, podemos ver este mismo principio: Dios permite que los seres humanos ejerzan la libertad de tomar sus propias decisiones, que sigan sus caminos, que vivan como desean. Por supuesto, como sabemos muy bien, nuestras elecciones producen consecuencias, consecuencias que no siempre podemos imaginar o prever.
¿Cuáles han sido los resultados de algunas de tus propias elecciones libres últimamente? No es fácil volver atrás el reloj, ¿verdad?

Lunes 30 de mayo EXTENDIÓ SUS ALAS

Imagínate al padre mientras veía a su arrogante hijo juntar las cosas, listo para dejar el hogar. Tal vez le preguntó al hijo hacia dónde se dirigía, cuáles eran sus sueños para el futuro. Quién sabe qué respuestas dio el hijo. Tal vez no fueron muy animadoras para el padre. El hijo, entretanto, probablemente pensaba en los buenos tiempos que lo esperaban. Era joven, aventurero, tenía dinero y un mundo que ver. La vida en la chacra familiar probablemente parecía monótona en contraste con todo lo que el mundo le ofrecía.
Lee Lucas 15:13 al 19. ¿Qué clase de arrepentimiento vemos aquí? ¿Parece un arrepentimiento verdadero; es decir, tristeza por lo que había hecho, o estaba triste solo por las consecuencias de lo que había hecho? ¿Qué indicios hay, en el texto, que podrían darte una respuesta?
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________ 

Es difícil saber cómo podría haberse desarrollado la historia si las cosas le hubieran ido bien al pródigo. ¿Qué hubiera sucedido si encontraba maneras de conseguir que el dinero continuara fluyendo, para continuar con los buenos tiempos? No es probable, al menos por lo que vemos aquí, que él hubiera vuelto “sobre sus rodillas”. ¿Quién entre nosotros, a veces, no estuvo realmente triste, no tanto por nuestros pecados sino por las consecuencias de ellos, especialmente cuando nos descubrieron? Aun el pagano más empedernido estaría triste por cometer adulterio si, en el proceso, se contagiara de herpes, gonorrea u otra enfermedad transmitida sexualmente.
No hay duda de que las tristes circunstancias en las que se encontró le produjeron un cambio de actitud que no hubiera ocurrido de otro modo. Los textos muestran un sentido de verdadera humildad y comprensión de que pecó tanto contra su padre como contra Dios. El discurso que preparó en su corazón muestra la sinceridad de su arrepentimiento.
A veces despertamos a la realidad de nuestros pecados solamente después de que el sufrimiento nos llega por nuestras acciones, y realmente nos arrepentimos de ellos, no solo por los resultados. ¿Qué sucede contigo y con las situaciones que afrontas cada día? ¿Por qué no elegir evitar el pecado, y ahorrarte toda la tristeza y el arrepentimiento que luego siguen?
 


Martes 31 de mayo  PUEDES VOLVER A CASA

En la primera parte del siglo XX, el novelista Thomas Wolfe escribió un clásico literario, You Can’t Go Home Again [No puedes volver a casa], acerca de un hombre que abandona sus humildes orígenes familiares en el sur de los Estados Unidos y va a Nueva York, se hace conocido como escritor, y luego procura regresar a sus raíces familiares. No le resultó fácil; de allí el título del libro.
En la historia del hijo pródigo, ¿quién es el que hace el largo viaje para reunirse con su padre? Contrasta eso con, por ejemplo, la parábola de la oveja perdida y la moneda perdida (Luc. 15:4-10). ¿Cuál podría ser la diferencia importante aquí?
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________ 

En las otras dos parábolas, los objetos perdidos no sabían que estaban perdidos (es el caso de la moneda), y no podían volver aunque hubieran querido. En el caso del pródigo, él se alejó de la “verdad”, y solo después de que estuvo en la oscuridad (ver Juan 11:9, 10 ( CB ) ) se dio cuenta de cuán perdido estaba. A lo largo de toda la historia de la salvación, Dios tuvo que tratar con los que, teniendo luz, intencionalmente se alejaron de ella y fueron por su propio camino. La buena noticia, en esta parábola, es que aun a aquellos que le dan la espalda a Dios, incluso después de saber de su amor y bondad, Dios todavía está dispuesto a restaurarlos a la posición que una vez tuvieron en su familia del pacto. Aun cuando el joven eligió irse por su libre voluntad, por su propia libre voluntad eligió volver. Lo mismo sucede con nosotros.
Lo interesante de estas parábolas es el contexto en el que fueron relatadas. Lee Lucas 15:1 y 2. ( CB ) Considera las diferentes personas que escuchaban a Jesús. Qué mensaje poderoso es para todos nosotros el hecho de que en lugar de darnos advertencias acerca de los eventos apocalípticos del fin del tiempo o acerca del juicio sobre los no arrepentidos, Jesús presenta parábolas que muestran el ferviente amor y cuidado del Padre por todos los perdidos, no importa qué los llevó a esa situación.
¿Has conocido a personas que se alejaron de Dios? ¿Qué esperanza puedes encontrar, en esta historia, de que no todo está perdido? ¿Cuán importante es que todos oremos por quienes no han aprendido la dolorosa lección que el pródigo aprendió?

Miércoles 1 de junio EL MEJOR VESTIDO

Como vimos, el hijo mismo tomó la decisión de regresar. No hubo presión de parte del padre. Dios no fuerza a nadie a ser obediente; si él no forzó a Satanás a ser obediente en el cielo, o a Adán y a Eva a ser obedientes en el Edén, ¿por qué hacerlo ahora, mucho después de que las consecuencias de la desobediencia hicieron estragos en la humanidad? (Rom. 5:12-21).
Lee Lucas 15:20 al 24. ¿De qué modo reaccionó el padre ante la confesión del hijo? ¿Cuántas penitencias, obras o actos de restitución demandó del hijo antes de aceptarlo otra vez? ¿Qué mensaje hay allí para nosotros? Ver también Jeremías 31:17 al 20
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________ 

El hijo hizo una confesión a su padre, pero al leer el texto podemos tener la impresión de que el padre casi no la oyó. Observen el orden: el padre corrió al encuentro del hijo, cayó sobre él y lo besó. Claro, la confesión estaba bien, y probablemente le hizo más bien al hijo que al padre, peo en ese momento las acciones del hijo hablaban más alto que sus palabras.
El padre ordenó que trajeran “el mejor vestido” y se lo pusieran al hijo. La palabra griega traducida “mejor” (de protos) a menudo significa “primero” o “principal”. El padre le estaba dando lo mejor que tenía.
Piensa en el contexto también: el hijo había estado viviendo en la pobreza por quién sabe cuánto tiempo. Probablemente no vino vestido con la mejor ropa. Después de todo, había estado alimentando cerdos hasta esos días. El contraste, sin duda, entre lo que vestía cuando el padre lo abrazó (nota, el padre no esperó que se hubiera lavado antes de arrojarse sobre él) y el manto que le puso no podría haber sido más grande.
Lo que esto muestra es que la restauración, por lo menos entre el padre y el hijo, fue completa. Si consideramos “el mejor vestido” como el manto de la justicia de Cristo, entonces todo lo que necesitaba fue provisto allí mismo. El pródigo se había arrepentido, había confesado y se había vuelto de sus caminos. El padre proveyó el resto. Ese es un gran símbolo de la salvación.
Es fascinante que no haya un “Te lo dije” de parte del padre. No había necesidad de ello. El pecado cosecha su propio salario. Cuando tratamos con personas que vuelven al Señor después de apartarse, ¿cómo podemos aprender a no arrojarles sus pecados en la cara?

Jueves 2 de junio EL MANTO DEL PADRE MISMO

Elena de White añade, a la historia, un detalle interesante en Palabras de vida del gran Maestro, que no se encuentra en los textos mismos. Al describir al padre que se acerca al hijo mientras este vuelve al hogar, escribe: “El padre no había de permitir que ningún ojo despreciativo se burlara de la miseria y los harapos de su hijo. Saca de sus propios hombros el amplio y rico manto, y cubre la forma exangüe de su hijo, y el joven solloza arrepentido, diciendo: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo’. El padre lo retiene junto a sí, y lo lleva a la casa. No se le da oportunidad de pedir el lugar de un siervo. Él es un hijo, que será honrado con lo mejor que dispone la casa, y a quien los siervos y las siervas habrán de respetar y servir.
“El padre dice a sus siervos: ‘Sacad el principal vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y zapatos en sus pies. Y traed el becerro grueso, y matadlo, y comamos, y hagamos fiesta: porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse” (p. 160).
¿Qué indicio nos da esta historia acerca del carácter de Dios?
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________ 

El Padre quiere cubrir la vergüenza de los errores del hijo. Qué mensaje para nosotros acerca de aprender a permitir que el pasado desaparezca, a no insistir en los errores pasados de otros o nuestros. Como Pablo, necesitamos olvidar lo que es pasado y seguir adelante (Fil. 3:13, 14).
Lee Lucas 15:24. ¿Qué quiere decir el padre cuando declara que el hijo estaba muerto y ha revivido? ¿Cómo hemos de entender esas palabras?
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________ 

Al fin, no hay término medio en los temas de la salvación. Cuando la gran controversia haya terminado (Apoc. 21:5), todos los seres humanos estarán vivos para siempre o muertos por la eternidad. No hay nada entre esas dos situaciones.
Ciertamente esto es algo para pensar mientras hacemos nuestras decisiones diarias, tanto buenas como malas, como lo hizo el hijo pródigo.

Viernes 3 de junio

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee “La rehabilitación del hombre”, “Cómo se decide nuestro destino”, Palabras de vida del gran Maestro, pp. 156-166, 204; “El último viaje desde Galilea”, El Deseado de todas las gentes, pp. 457-459; “Parábolas de los perdidos”, Joyas de los testimonios, t. 1, pp. 304-309.
“Notemos cuán tierno y misericordioso es el Señor en su trato con sus criaturas. Él ama a su hijo errante, y le ruega que vuelva a él. El brazo del Padre está puesto en derredor de su hijo arrepentido; las ropas del Padre cubren sus andrajos; el anillo está puesto en su dedo como señal de realeza. Y, sin embargo, ¡cuántos son los que miran al pródigo no solo con indiferencia, sino también con desprecio! Como el fariseo, dicen: ‘Dios, te doy gracias, que no soy como los otros hombres’ (Luc. 18:11). Pero ¿cómo os parece que considera Dios a aquellos que, al par que aseveran ser colaboradores con Cristo, ven al alma que lucha contra el desbordamiento de la tentación, y se mantienen alejados como el hermano mayor de la parábola, tercos, voluntariosos, egoístas?” (OE 147).
“Cristo ha provisto fuerza y gracia para que los ángeles ministradores las lleven a toda alma creyente. Ninguno hay tan malvado que no encuentre fuerza, pureza y justicia en Jesús, que murió por los pecadores. Él está esperándolos para cambiarles los vestidos sucios y corrompidos del pecado por las vestiduras blancas de la justicia; les da vida y no perecerán” (CC 53).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
  1. Analiza un poco más el tema de cómo hermanos de los mismos padres, del mismo hogar, del mismo ambiente, pueden ir en direcciones espirituales tan diferentes. ¿Cómo entendemos esto?
  2. ¿Cómo puedes ayudar a los que, habiéndose apartado de Dios, yendo al mundo, y habiéndose dañado a sí mismos y a otros en el proceso, quieren poner el pasado atrás, y no pueden, porque no importa en qué dirección se muevan, los resultados de sus elecciones pasadas están siempre delante de ellos? ¿Qué esperanza, qué promesas, qué ayuda les puedes dar?
  3. Algunos saben que han arruinado todo, como lo hizo el pródigo. ¿Qué sucede con los que “se fueron de la casa del padre”, por así decirlo, y las cosas les han ido muy bien? Seamos honestos: no todo el que deja al Señor termina cuidando cerdos. ¡Algunos terminan como dueños de los cerdos! ¿Qué puede hacerse para ayudarlos a darse cuenta de que, a pesar de las circunstancias, han hecho una elección equivocada?

martes, 24 de mayo de 2011

Lección 9 Para el 28 de mayo de 2011: Un carbón encendido

Domingo, 22 de Mayo de 2011 09:28


Lección 9 Para el 28 de mayo de 2011: Un carbón encendido

Escucha esta lección de Escuela Sabática en Audio, por el Pr. Alejandro Bullón

Sábado 21 de mayo

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Zacarías 1 - 2  - 3 ; Apocalipsis 12:10 ; Éxodo 3:2-14 ; Efesios 2:8-10  ; Juan 14:15.
PARA MEMORIZAR:
"Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala” (Zac. 3:4).

AUNQUE ES FÁCIL OLVIDARLO, la gran controversia entre Cristo y Satanás es la fuerza motivadora detrás de la realidad. Las guerras, los crímenes, la violencia y todo el hirviente caldero de la tragedia humana son solo manifestaciones superficiales del conflicto comenzado en el cielo (Apoc. 12:7), una lucha universal que impacta a todo humano y a toda la creación (Rom. 8:20-22).
Sin embargo, no debemos olvidar que el gran conflicto no tiene que ver con el petróleo de Medio Oriente, o con los cambios geopolíticos militares o económicos. Tiene que ver con la salvación de la raza humana, un alma por vez. Las naciones y las estructuras de poder vienen y van, los grandes temas de la historia y las ideologías vienen y van; solo los salvados, los que están cubiertos con el manto de la justicia de Cristo, permanecerán para siempre. Satanás no se interesa por el dinero, el poder o la política, sino por las almas: cómo llevar a la ruina a tantas como pueda. Cristo, por medio de su muerte, ha hecho posible salvar a todos de esa ruina. La esencia de la gran controversia es, en el fondo, que las personas elijan la ruina eterna o la vida eterna. Todo el resto es solo espuma.

Domingo 22 de mayo CELOSO POR JERUSALÉN

Lee Zacarías 1 y 2. Aunque puedas no comprender todos los detalles y los símbolos, ¿cuál es el mensaje que Dios está dando aquí a su pueblo? ¿Cuál es el trasfondo de estos eventos? ¿Qué claros principios bíblicos se ven en estos capítulos, qué promesas se hacen, qué esperanza se ofrece al pueblo de Dios, y bajo qué condiciones? ¿Cómo se manifiestan esos mismos principios entre nosotros hoy, sin tener en cuenta cuán diferentes son nuestras circunstancias inmediatas en contraste con la situación descrita en Zacarías?
____________________________________________
____________________________________________
____________________________________________

Aunque Jerusalén yacía en ruinas por causa de la conquista de los babilonios setenta años antes, Dios dio esperanza para el futuro de la ciudad. Zacarías recibió el mensaje de Dios de que no solo el Templo sería reedificado sino también Jerusalén.
Zacarías comenzó declarando a sus oyentes que Dios se había enojado “en gran manera” con sus padres. Pero Zacarías inmediatamente dio ánimo a los que escuchaban, al asegurarles que, si se volvían a Dios con humildad y arrepentimiento, él se volvería a ellos (Zac. 1:1-3). Las visiones de Zacarías tenían el propósito de dar fortaleza e inspiración para continuar la edificación del Templo de Jerusalén, a fin de adorar a Dios.
Después de la primera visión de Zacarías, relatada en el capítulo 1, Dios le dio un ánimo increíble al decir: “Celé con gran celo a Jerusalén y a Sion” (vers. 14).
Y luego esto: “Por tanto, así ha dicho Jehová: Yo me he vuelto a Jerusalén con misericordia; en ella será edificada mi casa, dice Jehová de los ejércitos, y la plomada será tendida sobre Jerusalén” (vers. 16).

El hombre con la plomada describió los planes para la reconstrucción de la ciudad de Jerusalén y del Templo en tiempos de Zacarías. La construcción del Templo parecía como una imposibilidad, porque solo tenía puesto el fundamento.
Justo antes de la visión de Zacarías de las vestiduras viles de Josué, él recibió un mensaje de promesa para comunicar a los judíos. Está registrado en Zacarías 2:10 al 13. Dios les dijo: “Canta y alégrate”, y luego les prometió vivir con ellos. Cuán animador debió haber sido este mensaje para el pueblo de Dios, que intentaba unirse para adorarlo.

Lunes 23 de mayo EL ACUSADOR Y EL ACUSADO

“Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle” (Zac. 3:1 ( CB ). ¿Qué verdades importantes, en el contexto del gran conflicto (y en el contexto de la visión misma) se revelan aquí?
____________________________________________
____________________________________________
____________________________________________

Unos pocos puntos vitales se presentan sólidamente aquí. Primero, el acusado es Josué, el sumo sacerdote, que está como un representante de todo el pueblo de Dios. Descrito en esta visión como un sacerdote que se enfrenta a Dios, Josué representa a Israel con todas sus faltas, imitaciones y pecados. No hay dudas: el pueblo no es inocente, no merece la restauración que Dios le ofrece y que él reclama para sí con fe y arrepentimiento.
Y Satanás está allí para acusarlos, para alegar contra su arrepentimiento, y contra su deseo de encontrar la misericordia y la gracia de Dios. ¿Qué mejor manera de desanimar a la gente, en la gran controversia, que hacerle pensar que sus pecados son demasiado grandes para que Dios los perdone? ¡Cuántas almas, a lo largo de la historia, y aún hoy, han caído presas de este malvado ardid de Satanás! Esta amenaza tiene tanta fuerza porque no tiene que mentir acerca de nuestros pecados. Solo tiene que recordarlos y, si no supiéramos acerca de la gracia de Dios, quedaríamos aplastados con un sentido de desesperación. Aun sin un acusador que los eche en cara ante Dios, nuestros pecados son más que suficientes para condenarnos.
El verbo hebreo traducido aquí como “acusar” viene de la misma palabra que “Satán”; son las mismas tres consonantes hebreas, que forman la base de ambas palabras. No hay dudas, Satanás es el acusador: “Oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche” (Apoc. 12:10).
Aunque no es bueno meditar en nuestros pecados, a veces es necesario mirarlos seria y honestamente. ¿Qué cambios debes hacer en tu vida, y qué promesas bíblicas puedes reclamar para que esas promesas sean reales y efectivas? Piensa en lo que está en juego si permites que el pecado te domine.

Martes 24 de mayo EL ÁNGEL DE JEHOVÁ

Hasta aquí, en Zacarías 3, nos hemos concentrado en dos personajes: Satanás y el sumo sacerdote Josué. Pero hay un tercer personaje, que es la figura central en la narración: “el ángel de Jehová”.
¿Quién es “el ángel de Jehová”? Ver Éxo. 3:2-14 ; Zac. 3:1, 2.
____________________________________________
____________________________________________
____________________________________________

Lo que vemos aquí, en forma gráfica, es un microcosmos del gran conflicto, una batalla que se pelea por cada alma que ha entregado su vida en las manos de Jesús con fe y arrepentimiento. Recuerda el contexto: Israel, severamente castigado, “se humilló delante de Dios, y se volvió a él con verdadero arrepentimiento” (JT 2:171). Fue en ese tiempo que se reveló la obra de Satanás como acusador. No se nos dice qué dijo; pero, según la historia bíblica, y dado lo que sabemos acerca de la naturaleza humana, probablemente no era un cuadro muy hermoso.
Lee Zacarías 3:1 al 3. ¿Qué nos indica la realidad de las vestiduras de Josué?
____________________________________________
____________________________________________
____________________________________________

El hecho de que Josué, como sumo sacerdote, haya sido considerado como si tuviera vestiduras viles solamente subraya la profundidad del pecado. Desde los primeros días del pacto entre Dios e Israel, el sacerdocio como un todo, los levitas, y el sumo sacerdote en particular, fueron especiales en la nación escogida, llamados por Dios para una función singular en Israel, una tarea y una función santas (Éxo. 38:21; Núm. 1:47-53; 3:12). Ellos, de todo Israel, deberían haber tenido, simbólicamente, las vestiduras más limpias.
El resto del capítulo deja bien en claro que, a pesar de su pasado y de sus falencias, “el ángel de Jehová” estaba allí para defenderlos contra las acusaciones de Satanás, sin tomar en cuenta cuán ciertas o falsas fueran esas acusaciones. “El ángel de Jehová”, Jesús, está allí para salvar y redimir. Esto es, sin excepción, la verdad más importante de toda la Escritura.
¡Cuán vital es que nunca olvidemos, sin importar nuestra indignidad, la función del “ángel de Jehová” en nuestro favor! ¿Cómo podemos recordar esta verdad en todo momento, y no engañarnos a nosotros mismos llegando a falsas conclusiones? ¿Cuáles podrían ser algunas de esas falsas conclusiones? Prepárate para analizar tu respuesta en clase el sábado.

Jueves 26 de mayo "UNA INTERCESIÓN EFICAZ" 

Hay muchos cristianos que no han experimentado el manto de la justicia y no comprenden su potencial. Sin embargo, esta experiencia es vital para quien desee tener paz y gozo en su relación con su Señor.
Muy a menudo somos motivados para hacer el bien a fin de que “podamos ser salvos”. El mensaje aquí, en Zacarías, debería mostrarnos que no es así como puede operar. Otra vez, Elena de White dice lo siguiente acerca de lo que pasaba en la visión:
“Pero, aunque debemos comprender nuestra condición pecaminosa, debemos fiar en Cristo como nuestra justicia, nuestra santificación y redención. No podemos contestar las acusaciones de Satanás contra nosotros. Solo Cristo puede presentar una intercesión eficaz en nuestro favor. Él puede hacer callar al acusador con argumentos que no están basados en nuestros méritos, sino en los suyos” (JT 2:174, 175).
Esa última oración debería quedar grabada en el corazón del pueblo de Dios, una verdad que debemos conocer y experimentar, aprendiendo a depender, momento tras momento, no de nuestras buenas obras, sino solo de los méritos de Cristo. O, para ponerlo en las palabras de David: “Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado” (Sal. 32:1).
Recordando lo que hemos visto en Zacarías 3, lee Efesios 2:8 al 10 ; Juan 14:15; y Romanos 6:1 al 4. ¿De qué modo estos versículos nos ayudan a comprender todo lo que está involucrado en lo que hemos visto en Zacarías acerca de lo que significa vestir “ropas de gala”?
____________________________________________
____________________________________________
____________________________________________

Ahora que Josué estaba cubierto con la ropa de santidad, su vida debía reflejar esa santidad. Debemos ejercer todo el poder dado por Dios, que se ofrece al alma, para tener la victoria sobre el pecado. Ningún pecado debería ser tolerado o excusado en nuestras vidas, ya que hay tantas promesas de victoria para aquel que se ha entregado a Cristo. La vida de Cristo demostró que podemos vivir en obediencia a la ley de Dios. Cuando pecamos, estamos eligiendo pecar. Cuán importante es que siempre pensemos seriamente en las implicaciones de nuestra elección.
¿Cuáles son los pecados con los que luchas tú, especialmente? ¿Qué promesas puedes reclamar, que te fueron prometidas por Cristo, a fin de que puedas tener la victoria sobre ellos?

Viernes 27 de mayo

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee “Comentarios de Elena G. de White”, Comentario bíblico adventista, t. 4, pp. 1.199, 1.200; “Josué y el ángel”, Profetas y reyes, pp. 427-435; “La fuente del poder vencedor”, Palabras de vida del gran Maestro, pp. 133, 134; “Josué y el ángel”, Joyas de los testimonios, t. 2, pp. 170-179.
“Cuando Satanás trata de cubrir al pueblo de Dios con negrura y arruinarlo, Cristo se interpone. Aunque ha pecado, Cristo ha tomado la culpabilidad de su pecado sobre su propia alma. Ha arrebatado a la especie humana como tizón del fuego. Por su naturaleza humana, está unido al hombre, mientras que por su naturaleza divina es uno con el Dios infinito. La ayuda está puesta al alcance de las almas que perecen. El adversario queda reprendido. [...]
“No obstante los defectos del pueblo de Dios, Cristo no se aparta de los objetos de su cuidado. Tiene poder para cambiar sus vestiduras. Saca sus ropas contaminadas y pone, sobre los que se arrepienten y creen, su propio manto de justicia, y escribe ‘Perdonado’ frente a sus nombres en los registros del cielo” (PVGM 133).

“Mientras el pueblo de Dios aflige su alma delante de él, suplicando pureza de corazón, se da la orden: ‘Quitadle esas vestimentas viles’ y se pronuncian las alentadoras palabras: ‘Mira que he hecho pasar tu pecado de ti, y te he hecho vestir de ropas de gala’ (Zac. 3:4). Se pone sobre los tentados y probados, pero fieles, hijos de Dios el manto sin mancha de la justicia de Cristo. El remanente despreciado queda vestido de gloriosos atavíos, que nunca han de ser ya contaminados por las corrupciones del mundo” (PR 434).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
  1. Como clase, repasen las respuestas que dieron a las preguntas finales de la sección del martes.
  2. Medita más sobre el hecho de que fue solo después del cambio de vestiduras que Josué recibió la orden de obedecer. ¿Por qué eso es tan importante para que lo recordemos? ¿Qué nos indica esto sobre en qué está basada nuestra salvación, a diferencia de cuáles son los resultados de la salvación?
  3. Piensa en las buenas noticias de que, sin tomar en cuenta cuán contaminadas estén nuestras vestiduras, se nos puede dar una vestidura nueva. ¿Qué debería significar esto en tu propia vida, en tus actitudes, en tu manera de mirar el mundo y a otros, sabiendo que se te ha otorgado esta ropa completamente nueva, que revela la vida nueva que se te ofrece en Cristo? 

lunes, 16 de mayo de 2011

Lección 8 Para el 21 de mayo de 2011: Vestiduras de gala

Lunes, 16 de Mayo de 2011 13:01


Lección 8 Para el 21 de mayo de 2011: Vestiduras de gala


Escucha esta lección de Escuela Sabática en Audio, por el Pr. Alejandro Bullón

Sábado 14 de mayo

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Isaías 1 - 2 - 3 - 4- 5; 6:1-8; 51:6-8, 61; Lucas 4:16-20.
PARA MEMORIZAR: "En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas” (Isa. 61:10).  
VIVIENDO DURANTE LOS REINADOS DE UZÍAS, JOTAM, ACAZ Y EZEQUÍAS, Isaías predicó durante más de cuatro décadas, en las que produjo algunos de los textos más ricos de la Biblia. Escrito durante un tiempo de agitación política, moral, militar y económica, el libro de Isaías está saturado, no solo con advertencias de lobreguez y condenación sobre los que no se arrepientan, sino también con temas de la salvación, la liberación y la esperanza que se encuentran en “Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel”, el que dice: “Yo soy Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir” (Isa. 48:17).
Isaías animó a la gente a ponerse las gloriosas vestiduras de justicia y a aceptar la salvación de Dios. Las ilustraciones que describen vestiduras, cubiertas y sacos de cilicio enseñan grandes verdades espirituales a través de las edades. Para ellos y para nosotros, la pregunta es: ¿Reclamamos esas vestiduras para nosotros mismos o continuamos en la vergüenza de nuestra propia contaminación y desnudez?


Domingo 15 de mayo NO TRAIGAN MÁS SACRIFICIOS INÚTILES

“Aquel día quitará el Señor el atavío del calzado, las redecillas, las lunetas, los collares, los pendientes y los brazaletes, las cofias, los atavíos de las piernas, los partidores del pelo, los pomitos de olor y los zarcillos, los anillos, y los joyeles de las narices, las ropas de gala, los mantoncillos, los velos, las bolsas, los espejos, el lino fino, las gasas y los tocados” (Isa. 3:18-23).
Los capítulos iniciales de Isaías presentan un cuadro más bien sombrío de la condición espiritual del Reino del Sur. Con el tiempo, los descendientes de quienes habían presenciado los increíbles milagros del Éxodo habían caído en la complacencia, y ¡peor aún! Sin duda, la mayoría de ellos creía que todas esas cosas maravillosas habían sucedido, pero la pregunta que podrían haberse hecho es: ¿Y qué? ¿Qué tiene que ver eso con nosotros hoy? ¿Por qué lo que sucedió a nuestros antepasados hace mucho es relevante para nosotros en la actualidad?
Repasa someramente los cinco primeros capítulos de Isaías. ¿Cuáles eran algunas de las cosas que hacía la gente, o las actitudes que tenía, que provocaban una advertencia tan severa sobre ellas? ¿Qué similitudes puedes encontrar con nuestra iglesia hoy?
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________ 

Nota lo que se encuentra en el primer capítulo, donde el Señor desprecia todas sus observancias y sus prácticas religiosas. En otras palabras, estas eran personas que profesaban servir al Señor y que cumplían las formas de la adoración. Pero ¿qué dice el Señor acerca de ellas y de su adoración? (Ver Isa. 1:11-15.)Como siempre, el Señor está lleno de gracia; y está buscando salvar a todos los que pueda. La cruz es toda la prueba que alguna vez tendremos acerca de cuánto quiere Dios que tengamos salvación. Así, aun en estos capítulos iniciales, vemos a Dios llamando a su pueblo, ofreciéndole un camino para evitar el desastre.
¿Cómo adoras al Señor? ¿En qué estás pensando cuando lo haces? ¿Cuánto es show, y cuánto es sumisión, alabanza y arrepentimiento profundamente sentidos, y cómo puedes conocer la diferencia?

Lunes 16 de mayo LABIOS INMUNDOS

En el contexto del triste cuadro presentado en la sección de ayer, el profeta Isaías recibió su llamado. Sucedió por el año 739 a.C., el año en que murió el rey Uzías de Israel. Uzías comenzó bien, pero finalmente cayó en la apostasía (2 Crón. 26) y sufrió un final terrible. En ese momento, Isaías comenzó su ministerio pero no antes de tener una poderosa visión de Dios.
Lee Isaías 6:1 al 8. ¿Qué clase de reacción tuvo Isaías? ¿Por qué es tan importante, especialmente para nuestra comprensión del plan de salvación?
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________ 

“¡Ay de mí! Que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos” (Isa. 6:5).Nota, la respuesta de Isaías no fue acerca del poder y la majestad de Dios en contraste con su propia debilidad; ni fue acerca de la eternidad de Dios en contraste con su propia temporalidad. En cambio, la respuesta trató con la moralidad. Isaías, viendo esta visión de Dios, viendo las “orlas de su manto” (Isa. 6:1, NVI) que llenaban el templo, fue abrumado por el contraste entre la santidad de Dios y su propia condición pecaminosa. En ese momento, se dio cuenta de que su gran problema era moral, y que su naturaleza caída y su corrupción podían ser su ruina. Además, ¿cómo podría él, “hombre inmundo de labios” hablar en nombre de Jehová de los ejércitos?
¿Cuál fue la solución a este problema? (vers. 6, 7).
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________ 

El acto simbólico de tocar sus labios con un carbón encendido revela la realidad de la conversión de Isaías. Ahora sus pecados estaban perdonados; tenía una vida nueva en el Señor, y el fruto de esa conversión se vio en el versículo 8, cuando clamó: “Heme aquí, envíame a mí”. Sabiendo que su pecado había sido purificado, ahora avanzaba por fe, confiando en la justicia y la santidad del Dios revelado a él en esa visión.
La culpa de Isaías fue quitada; su pecado, expiado. Era “nacido de nuevo”, y el fruto inmediato fue su disposición de responder al llamado: “¿A quién enviaré?” Pregúntate ahora: ¿Qué clase de fruto se manifiesta en tu vida después de tu conversión? 

Martes 17 de mayo VESTIDOS QUE NO PERMANECEN

Como ya vimos, Isaías pasó mucho tiempo advirtiendo acerca de juicios, pero entrelazó esas advertencias con promesas animadoras de Dios. Después de explicar la devastación de la tierra que haría Dios, Isaías habló a quienes en Israel habían esperado sinceramente el cumplimiento de todas las promesas, pero que habían olvidado las circunstancias en las que el Señor había dirigido a su pueblo a través de momentos difíciles.
Lee Isaías 51:6 al 8. ¿Qué mensaje está dando Dios al pueblo? ¿Qué contraste se presenta? Y también ¿qué esperanza?
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________ 

¿Quién no ha visto cuán fácil y rápidamente la vestimenta puede dañarse o gastarse? No se necesita mucho para arruinar el traje más rico y fino. Qué comparación adecuada para este mundo y la gente que está en él. Cuán rápidamente estamos aquí, cuán rápidamente desaparecemos. Santiago, en el Nuevo Testamento, compara nuestra existencia con un “vapor” o una “neblina” (Sant. 4:14). Podemos enojarnos todo lo que queramos, pero más temprano o más tarde, como una vestidura, desapareceremos.
Y, no obstante, observa de qué otra cosa habla Isaías allí: de la salvación de Dios, la justicia de Dios, el vestido de la justicia de Cristo, que solo trae la salvación, una salvación que dura para siempre. El Señor, aquí, nos señala las únicas dos opciones que afrontan los humanos: la disolución y la muerte eterna, o la vida eterna en una tierra nueva, que no se “envejecerá como ropa de vestir” (vers. 6) sino que permanecerá para siempre. Desde Adán y Eva, en el Edén, hasta el día de la venida de Cristo, estos fueron y siguen siendo los dos destinos finales de toda la humanidad. Son mutuamente excluyentes; es decir, es lo uno o lo otro. Cuál de ellas tendremos, solo nosotros, como individuos, podemos decidirlo.
 Lee Isaías 51:7, palabras dirigidas a quienes saben lo que es recto, que tienen la ley de Dios en su corazón. ¿Qué debería significar eso para nosotros hoy? ¿De qué modo el tener la ley en nuestros corazones nos ayuda a saber lo que es recto? ¿Es suficiente saber lo que es recto para llevarnos a hacer lo recto, o se necesita algo más? Si es así, ¿qué es eso?

Miércoles 18 de mayo VESTIDOS DE GALA

Al leer el Antiguo Testamento, es fácil ser atrapado por las advertencias de castigos. Los críticos de la Biblia destacan estas cosas y afirman: “¿Quién desearía adorar o amar a un Dios así?”
Esto es leer en forma selectiva. Pero Dios, en medio de las advertencias, ofrece también una salida del castigo. La rebelión y la desobediencia producen frutos de destrucción. Pero Dios anuncia a su pueblo que eso no necesita ser así: la salvación, la justicia y la seguridad están disponibles, si las reclamamos en el nombre del Señor.
Lee Isaías 52. ¿Cuál es el mensaje aquí y qué esperanza se ofrece? En ese contexto, ¿cuál es el significado de “tu ropa hermosa” (“vestidos de gala”, NVI) que la gente debe vestir?
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________ 

Otra vez Dios llama a su pueblo a que regrese al arrepentimiento, a la obediencia y a la salvación. “Tus vestidos de gala” son las vestiduras de justicia, la cubierta que tienen todos cuantos se han entregado a Dios, y que viven por fe y en obediencia a sus mandamientos. Desde el Edén en adelante, todo lo que Dios ha pedido a su pueblo es que viva, por fe, en obediencia a él.
Lo que fascina en Isaías 52 es cómo termina y lo que viene después. No es coincidencia que, después de llamar al pueblo a ponerse “su ropa hermosa”, Isaías comience la mayor descripción profética del Antiguo Testamento de la muerte sustitutiva de Jesús, el acto mismo que pone a disposición, de todos los que lo deseen: esos “vestidos de gala”, o “ropa hermosa”. Solo por medio de la vida y la muerte de Cristo, y de todo lo que eso involucra, puede la humanidad ser salva de la ruina que trajo el pecado.
También es interesante que, en Isaías 52:3, se aluda al don de la salvación como algo que no podemos ganar o comprar. “Porque así dice Jehová: De balde fuisteis vendidos; por tanto, sin dinero seréis rescatados”. Cuán cierto es: nos vendemos por nada, por cosas de este mundo, un mundo que perecerá como un vestido. Y esto nos crea un dilema, porque es una situación en la que no podemos comprar nuestra salida, o salir de ella por nosotros mismos. Es solo por la gracia de Dios que somos salvos, una gracia revelada por medio del increíble sacrificio hecho por nosotros en la cruz.

Jueves 19 de mayo VESTIDOS DE SALVACIÓN
Algunos de los textos más famosos en toda la Biblia aparecen en Lucas 4:16 al 20, cuando Jesús se levantó en la sinagoga de su pueblo natal y leyó del libro de Isaías, el capítulo 61. Luego, para gran asombro de los oyentes, declaró: “Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros” (Luc. 4:21).
Lee todo Isaías 61.  ¿Cuál es el tema del capítulo? ¿Cómo se presenta el evangelio aquí? ¿Qué temas presentados aquí son escogidos y explicados en el Nuevo Testamento? Ver, por ejemplo, el versículo 6.
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________ 

Estos versículos son muy ricos, llenos de toda suerte de imágenes del Antiguo Testamento que llegan al Nuevo. El centro de nuestro interés es el versículo 10: “En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas”.
La provisión hecha es completa y la justicia eterna de Cristo es acreditada a cada alma creyente. El manto costoso e inmaculado, tejido en el telar del cielo, ha sido provisto para el pecador arrepentido y creyente, y él puede decir: ‘En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia’” (MS 1: 461).
El verbo traducido “me atavió” viene de una palabra hebrea que significa “hacer la obra de un sacerdote”, una profecía de la comprensión del Nuevo Pacto de todo el pueblo de Dios, los que están vestidos con las vestiduras de salvación y que actúan como “sacerdotes”. Actúan, no como mediadores, como hacían los sacerdotes del Antiguo Testamento o Jesús, sino más bien en el sentido de testificar a otros acerca de la misericordia, la gracia y la salvación de Dios.
Repasa Isaías 61. otra vez. ¿Qué promesas puedes obtener de esos versículos para ti mismo? ¿Cómo puedes aplicar esas promesas a tu vida; es decir, qué prácticas en tu vida debes cambiar a fin de que estas promesas se cumplan en ti y para ti?


Viernes 20 de mayo
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee “La rehabilitación del hombre”, Palabras de vida del gran Maestro, pp. 162, 165; “Instruidos en la ley de Dios”, Profetas y reyes, pp. 492, 493; “El Calvario”, El Deseado de todas las gentes, p. 702; “Una obra de reforma”, El conflicto de los siglos, p. 513.
“La vestidura blanca es la pureza de carácter, la justicia de Cristo impartida al pecador. Es, a la verdad, una vestidura de tejido celestial, que puede comprarse únicamente de Cristo, para una vida de obediencia voluntaria” (JT 1:479).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
  1. Medita más en el tema que se encuentra en los primeros capítulos de Isaías con respecto a la adoración, aun las formas verdaderas de adoración que son inaceptables para Dios. ¿Qué clases de adoración se ofrecen hoy, y aun las ofrecemos nosotros, que podrían ser inaceptables para Dios? El problema ¿es de la adoración misma o es otra cosa, como lo que hacen los adoradores cuando no están adorando? Analiza.
  2. Isaías 61:3 dice: “A ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya”. ¿Qué significa esto? ¿Cómo podemos experimentar las promesas que se dan aquí?
  3. Delmore Schwartz escribió un cuento breve acerca de una nevada en la ciudad de Nueva York, que había creado, milagrosamente, hermosas estatuas por toda la ciudad. La gente estaba asombrada. Toda la ciudad estaba paralizada. Su personaje principal estaba especialmente emocionado, y hasta abandonó el trabajo a fin de poder tener tiempo para mirar fijamente las estatuas, que parecían haberle dado un significado y propósito a la vida que no obtuvo de ninguna otra cosa. Entonces, de acuerdo con el cuento, cayó una lluvia inacabable y miserable, y todas las estatuas desaparecieron de la noche a la mañana. Se habían ido, y las cosas volvieron a donde habían estado antes de que las estatuas aparecieran. Al terminar el cuento, el personaje principal cayó o saltó frente a un tren, y murió. El punto era que al poner las esperanzas en cosas de este mundo estamos destinados al chasco o al fracaso, porque la tierra se gasta como “una vestidura”. ¿Cuáles han sido tus propias experiencias con las cosas de este mundo, que fácilmente chasquean, y qué aprendiste de esas experiencias?

lunes, 9 de mayo de 2011

Lección 7 Para el 14 de mayo de 2011: A la sombra de sus alas

Lunes, 09 de Mayo de 2011 08:54


Lección 7 Para el 14 de mayo de 2011: A la sombra de sus alas


Escucha esta lección de Escuela Sabática en Audio, por el Pr. Alejandro Bullón

Sábado 7 de mayo  
   
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Éxodo 19:4; 2 Samuel 11 y 12 ; Salmo 17:8 ; 32;1 ; 36:7 : 51:2 , 57:1 ; 61:4 ; 63:7
PARA MEMORIZAR:
"Porque has sido mi socorro, y así en la sombra de tus alas me regocijaré". (Sal. 63:7).
"Tres cosas me son ocultas; aun tampoco sé la cuarta: el rastro del águila en el aire..." (Prov. 30:18, 19).


EL ÁGUILA ES COMO UN AVIÓN DE CAZA VIVIENTE. Armada con un pico curvo y garras afiladas como navajas, está pertrechada como si fuese un avión de caza. Es viento y ala, huesos, tendones y sangre. Se alimenta de carroña, es pescadora y ladrona. El águila se lanza desde las nubes hacia el agua con la velocidad de un ciclón. Cojea sobre su nido con las garras en forma de puño, para no cortar en pedazos a sus pichones.

Es majestad, poder y gracia. Es todas esas metáforas, pero es más que la suma de ellas. No sorprende, entonces, que el escritor bíblico haya dejado de comprender la fiera belleza del vuelo del águila.
David mismo usó una imagen similar, en sus salmos, acerca de estar protegido bajo las alas de Dios. Esta semana, meditaremos con David en sus salmos acerca de cómo Dios nos protege y cubre nuestros pecados. Pero, primero, miremos los eventos que inspiraron su necesidad de esta cubierta, y luego procuraremos comprender por qué también nosotros necesitamos ser cobijados bajo esas mismas alas.

Domingo 8 de mayo LA VERDAD DESNUDA

Las águilas pueden elevarse hasta más de tres mil metros. Como el águila, David se remontó muy alto: alcanzó alturas de grandeza que pocos reyes alcanzaron; vestido con despojos de victorias militares y lleno de honor y gloria. Pero David olvidó que sus vestimentas eran un don de Dios. No podían esconder los pecados de un hombre de la vista de Dios.
La ropa de David, en un sentido espiritual, era sacerdotal y real. Sus pecados mancharon esa ropa e inspiraron los Salmos 32 y 51. Para apreciar las imágenes de las alas de Dios y de la divina cubierta en otros Salmos, necesitamos ver los eventos que los inspiraron. Cuán irónico y trágico es que, en un estudio dedicado a las lecciones espirituales de la vestimenta, la historia de la caída de David haya comenzado con la falta de ropa.
En el pináculo de su grandeza, David afrontó su batalla más feroz: no se peleó en el campo de batalla de Rabá, sino en un pequeño espacio que se encontraba detrás de su lóbulo frontal. Satanás elige bien sus “armas”. Lo que Goliat con su lanza no pudo hacerle a David, una mujer que se bañaba lo consiguió. David olvidó la lección de su honda: cuán fácilmente se derriba a un “gigante” con una piedrecita, o aquí, con una pequeña mirada.
Una piedra pequeña, y cae un gigante. Una mirada pequeña, y cae un rey. David hizo muchas cosas para “cubrir” su adulterio y evitar que se supiera. ¿Cuáles fueron?
Lee 2 Samuel 11.¿Por qué los intentos de cubrir el pecado, para que no se detecte o castigue, conducen solo a cometer mayores pecados? ¿De qué modo los detalles de la historia de David refuerzan este punto?
__________________________________________________
__________________________________________________
__________________________________________________ 

Una mirada prohibida terminó en asesinato y casi llegó a una guerra civil. La historia de David es de un encubrimiento tras otro. La realidad es que un pecado sin confesar y abandonar lleva a otro mayor para esconder el anterior. David cometió adulterio y asesinato bajo el manto del poder real. Pero, los ojos de Dios ven debajo de la vestidura exterior y desnudan el corazón.
Se ha dicho: “Si la adversidad ha asesinado a miles, la prosperidad ha asesinado a diez miles”. Recordando la vida de David, ¿a qué peligros expone la prosperidad al alma? ¿Por qué la adversidad a menudo nos acerca más a Dios? ¿Cómo podemos evitar las trampas de la prosperidad?

Lunes 9 de mayo NATÁN DESTAPA TODO

David ocultó durante un año su pecado con un velo de engaño, y tapó el asesinato. El pecado endureció el corazón de David. Pero Dios envió a Natán para quebrantarlo. En lugar de exponer el pecado de David, Natán vistió la verdad con una parábola.
Lee esa parábola y su interpretación, en 2 Samuel 12:1 al 12.  (Jesús también usó parábolas.) ¿Cuáles son las ventajas de usar parábolas? ¿Por qué decirle la verdad a David con una historia fue tan efectivo?
__________________________________________________
__________________________________________________
__________________________________________________ 

La parábola de Natán alcanzó el corazón duro de David. Primero, Natán no lo acusó, sino que, con tacto, pidió la ayuda de David. Su corazón estaba endurecido, pero su sentido de justicia no estaba muerto. Segundo, con una parábola, Natán penetró las defensas de David. Tercero, Natán invitó a David a escuchar sin sentirse juzgado. ¿El resultado? David se condenó a sí mismo.
El veredicto de Natán: “Tú eres aquel hombre” penetró el velo de engaño que rodeaba a David. La respuesta de David: “Pequé contra Jehová” se encuentra con: “También Jehová ha remitido tu pecado” (vers. 13). ¿Por qué Dios perdonó, o cubrió, el pecado de David? Ver 1 Juan 1:9.
__________________________________________________
__________________________________________________
__________________________________________________ 

El pecado de David estaba cubierto, pero el niño murió. Para David, esta tragedia fue muy amarga. Se quitó su ropa real y vistió vestidos de humillación. Se postró ante Dios arrepentido, rogando por su hijo. Es irónico: un año antes, cubierto por la oscuridad, David se encontró secretamente con Betsabé, la noche en que su hijo fue concebido. David reaccionó ante la muerte del niño y dejó perplejos a sus consejeros. Se levantó. Se bañó. Cambió su ropa. Se ungió de nuevo y adoró a Dios. Esto muestra cómo los que lloran por sus pecados dejan que Dios los restaure: Primero, Dios levanta al pecador y lo atrae. Luego, lava la culpa de su pecado y lo viste con su justicia. Lo unge con su Espíritu, para que pueda adorarlo.
La caída de David comenzó y terminó con un baño. Este lavado final no es un preludio para el pecado sino una señal de un corazón limpio.
¿Qué esperanza nos da el hecho de que David se haya bañado, se haya cambiado de ropa y se haya ungido? ¿Por qué los que hemos sido lavados por Jesús podemos ir a adorar a Dios?

Martes 10 de mayo BIENAVENTURADO AQUEL CUYO PECADO HA SIDO CUBIERTO

“Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado” (Sal. 32:1). 
Durante un año entero después de que pecó contra Urías heteo y Betsabé, David rehusó confesar su pecado. Pero, como nos dice el Salmo 32, él sufrió gran agonía en su mente y en su cuerpo debido a su silencio.
Lee Salmo 32:3 al 5. ¿Qué imágenes poéticas y lenguaje simbólico usa David para describir lo que sucede a quien rehúsa confesar su pecado? ¿Cómo termina David su sufrimiento (vers. 5)?
__________________________________________________
__________________________________________________
__________________________________________________ 

Con mentiras y derramamiento de sangre, David cubre su pecado de adulterio, pero el peso de su culpa lo aplasta. Como muestra el Salmo 32, David se arroja con humildad y arrepentimiento sobre la misericordia de Dios. En su clamor por perdón, David hace varias cosas que son instructivas para los que buscan que Dios los cubra con el perdón: 1) David no presenta ninguna excusa por su pecado; 2) No intenta justificarse; 3) No echa la culpa a la ley de Dios por condenarlo; 4) Solo se echa la culpa a sí mismo por su pecado; 5) Genuinamente, odia el pecado que lo separó de Dios y se aparta de él. Y Dios lo cubre.
David oculta su pecado (Sal. 32:3, 4); Dios lo cubre (vers. 1, 2). ¿Cuál es la diferencia entre que nosotros ocultemos y que Dios nos cubra? Antes que la justicia de Cristo pueda cubrir nuestro pecado, ¿qué debemos hacer con él?
__________________________________________________
__________________________________________________
__________________________________________________ 

Dios no pasa por alto el pecado. Pero el pecado queda cubierto por Dios, lo que significa que la culpa ya no le es imputada al pecador cuando se arrepintió. La confesión sola es incompleta sin el arrepentimiento. Debemos no solo estar tristes por nuestro pecado, sino también apartarnos de él con el poder de Dios. Dios perdona y cubre toda maldad. ¡Su gracia acepta al pecador arrepentido como si nunca hubiera pecado! Ese es Jesús, nuestro Sustituto, sobre quien Dios depositó el pecado. De este modo la justicia de Cristo es imputada al pecador arrepentido.
¿Reconoces ante Dios tu pecado y tus equivocaciones? Si no, ¿estás engañando a Dios o solo a ti mismo? Medita en las implicaciones de tu respuesta.

Miércoles 11 de mayo MÁS BLANCO QUE LA NIEVE

En los Salmos penitenciales, el Salmo 32 alude a vestiduras, para señalar que Dios cubre el pecado; y en el Salmo 51 hay imágenes de ropas que cubren el pecado. Pero aquí el énfasis está en los agentes para lavar y blanquear, y en su significado espiritual. Aquí David, metafóricamente, hace su “lavado de ropa sucia”.
En el Salmo 51:2, David le pide a Dios que lo lave completamente. ¿Qué involucra este lavado? ¿De qué manera las imágenes de “purifícame con hisopo” y “seré más blanco que la nieve” (vers. 7) nos ayudan a comprender la naturaleza de esta purificación?
__________________________________________________
__________________________________________________
__________________________________________________ 

La palabra que usa David aquí para lavar se utiliza en otras partes para el lavado de una vestidura (ver Gén. 49:11; Éxo. 19:10). Purifícame sugiere la idea de hacer expiación por el pecado. El hisopo, una planta, era nutritivo y un agente sanador. El hisopo tenía una larga historia en Israel. Se usó en el rito original de la Pascua (Éxo. 12:22), en la limpieza de un leproso o de una casa ( Lev. 14:6, 49 ) y en la ofrenda de un becerro rojo para la purificación de personas o de cosas impuras. Moisés usó hisopo en la ratificación del pacto ( Heb. 9:19, 20 ).
Estos usos muestran que el hisopo era un buen agente limpiador. David usó el hisopo porque comprendía que solamente el mayor poder purificador podría limpiarlo de la mancha de su pecado: la sangre expiatoria de nuestro Salvador.
En Salmo 51:10, David ora pidiendo que Dios cree en él un corazón limpio. ¿Qué significa tener un “corazón limpio”?
__________________________________________________
__________________________________________________
__________________________________________________ 

Dios no solo limpia la iniquidad del corazón; crea en su hijo perdonado un corazón nuevo. Pablo nos exhorta: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento” (Rom. 12:2)“por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo” (Tito 3:5, 6). La oración pidiendo perdón siempre debe estar unida a la oración por la renovación del corazón y una vida santa. David deseaba ser vestido con una nueva naturaleza mental y moral. Ora para perseverar en la obediencia y no ser privado de la conducción del Espíritu Santo.

Jueves 12 de mayo EN EL SANTUARIO DE SUS ALAS

“Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre; estaré seguro bajo la cubierta de tus alas” (Sal. 61:4).
Algunas águilas tienen grandes alas, bajo las cuales pueden proteger a sus pichones. La misericordia de Dios, como las alas del águila, abriga a quienes abandonan sus pecados, no importa cuán profundamente hayan caído. Nuestro pecado puede ser borrado, pero las consecuencias del pecado a menudo no pueden ser eliminadas. David experimentó la realidad de esta verdad, con la muerte de tres de sus hijos y la violación de su hija Tamar por su medio hermano, Amnón.
¿Qué buscó David a la sombra de las alas de Dios? ¿De qué nos ofrecen cubrirnos? Sal. 17:8;  36:7; 57:1.
__________________________________________________
__________________________________________________
__________________________________________________ 

Bajo las alas de Dios se encuentran la misericordia, la longanimidad y un abrigo. Las águilas amplifican esta verdad en una forma espectacular: un águila padre enseña a un aguilucho a volar llevándolo sobre la espalda hasta una gran altura. Luego inclina sus alas, y el aguilucho comienza a caer hacia la tierra, moviendo sus alas y dando volteretas. Antes de que el aguilucho llegue al suelo, el águila padre se pone debajo del aguilucho y lo toma sobre sus alas, llevándolo de nuevo al nido. No importa cuánto caigamos, Dios vuela más rápido que nuestra caída. Él usa nuestra caída para enseñarnos a volar. Como David, si nos arrepentimos, estaremos más cerca de Dios después de que él nos tome que antes de caer.
Tal vez este conocimiento del vuelo de las águilas haya inspirado a David acerca de las alas protectoras de Dios en el Salmo 61. Es probable que lo haya compuesto en el exilio, cuando Absalón usurpó el trono. Declara confianza en la misericordia protectora de Dios, refiriéndose tal vez al Propiciatorio, en el Santuario. Aquí estaba el Arca del Pacto de Dios con su pueblo, con sus querubines protectores, cuyas alas extendidas protegen la Ley, la trascripción del carácter del Dios de amor. David pudo haber estado expresando el deseo de morar, por fe, con Dios en su Santuario; su alma vestida con la luz transformadora de ese amor.
Tal vez ahora, aunque hayas dedicado tu vida de nuevo a Dios, estás sufriendo las consecuencias del pecado: separación, malestares físicos, dolor emocional. ¿Qué esperanza de sanidad ofrece el abrigo de las alas de Dios?

Viernes 13 de mayo  

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee “El pecado de David y su arrepentimiento”, Patriarcas y profetas, pp. 775-786; “Biografías bíblicas”, La educación, p. 157.
“El arrepentimiento de David fue sincero y profundo. No hizo ningún esfuerzo para aminorar su crimen. Lo que inspiró su oración no fue el deseo de escapar de los castigos con que se lo amenazaba. Pero vio la enormidad de su transgresión contra Dios; vio la depravación de su alma, y aborreció su pecado. No oró pidiendo perdón solamente, sino también pidiendo pureza de corazón. David no abandonó la lucha en su desesperación. Vio la evidencia de su perdón y aceptación en la promesa hecha por Dios a los pecadores arrepentidos. [...] Aunque David había caído, el Señor lo levantó.
“Quienquiera que bajo la reprensión de Dios humille su alma con la confesión y el arrepentimiento, tal como lo hizo David, puede estar seguro de que hay esperanza para él. Quienquiera que acepte por la fe las promesas de Dios hallará perdón. Jamás rechazará el Señor a un alma verdaderamente arrepentida. Él ha dado esta promesa: ‘Echen mano [...] de mi fortaleza, y hagan paz conmigo. ¡Sí, que hagan paz conmigo’ (Isa. 27:5, VM). ‘Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar’ ” (Isa. 55:7) (PP 785,786). (La cursiva es de la autora.)
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
  1. Como clase, analicen la inutilidad de cubiertas de nuestro propio diseño, comparadas con lo que Jesús nos provee gustosamente. ¿Qué nos provee, y por qué es la única cubierta para el pecado que puede sanar y salvar?
  2. Trata de escribir un salmo acerca de la misericordia y el amor de Dios. Como David, escribe desde tu propia experiencia personal. Llévalo a la clase y comparte lo que has escrito.
  3. Los anuncios de detergentes con agentes blanqueadores para lavar ropa prometen blanquear y suavizar la ropa. Eliminar una mancha sin suavizarla podría ser demasiado severo para la tela. Suavizar una tela sin ocuparse de la mancha la deja sucia. ¿Por qué, entonces, necesitamos tanto el poder blanqueador de la justicia de Dios como el poder suavizante de su misericordia, para limpiar la vestimenta del alma?
  4. El pecado perdonado puede hacernos sentir mal, pero no debemos olvidar que está perdonado. ¿Cómo podemos aprender que vivir con las consecuencias de nuestro pecado no significa que nuestro pecado no ha sido perdonado?

lunes, 2 de mayo de 2011

Lección 6 para el 7 de Mayo de 2011: El manto de Elías y Eliseo

Lunes, 02 de Mayo de 2011 10:41


Lección 6 para el 7 de Mayo de 2011: El manto de Elías y Eliseo

Escucha esta lección de Escuela Sabática en Audio, por el Pr. Alejandro Bullón

Sábado 30 de abril

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: 1 Reyes 19:1-19;  2 Samuel 10:3, 4; Ezequiel 16:15, 16; 1 Reyes 21:21-29; (CB) 2 Reyes 2:1-18.
PARA MEMORIZAR:
"Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte" (2 Cor. 7:10).


POCOS PERSONAJES BÍBLICOS han tenido una vida más pintoresca que el profeta Elías: una historia de fe, de pruebas, y del abrumador poder de Dios en este mundo.

Hoy, en el judaísmo, todavía es un gran personaje. De hecho, en la tradición judía, él ha sido glorificado tal vez más que cualquier otro personaje bíblico.
Cada Pascua, por ejemplo, los judíos practicantes llenan una taza especial con vino y la ponen sobre la mesa pascual. Durante la fiesta misma, se abre la puerta de la casa, y todos se ponen de pie para permitir, simbólicamente, que Elías el profeta entre y beba. En ocasión de una circuncisión, una silla, “la silla de Elías”, es puesta aparte como parte de la ceremonia. También, al terminar el sábado, los judíos cantan acerca de Elías, esperando que venga “rápidamente... junto con el Mesías, el hijo de David, para redimirnos”.

Un ejemplo de su importancia en el pensamiento judío se encuentra en el Evangelio, cuando Pedro dice que algunos pensaban que Jesús mismo era Elías (Mat. 16:14).
Ahora consideraremos a Elías y el manto que usaba, y veremos qué lecciones espirituales podemos obtener de ellos.

Domingo 1 de mayo "UN SILBO APACIBLE"

La vida de Elías, registrada en 1 y 2 Reyes, incluye casos en que valientemente afrontó reyes y sus amenazas de muerte. Sin embargo, hubo una excepción notable: la ocasión cuando, asustado por las amenazas de una reina malvada, escapó por su vida.

En 1 Reyes 18, hizo descender fuego del cielo sobre el monte Carmelo, hizo matar a los profetas de Baal y advirtió a Acab de la lluvia que se aproximaba. El poder de Dios vino sobre él y, después de que se ciñó su manto con su cinturón, corrió delante de Acab los 36 km que distaba Jezreel.
En el capítulo siguiente, sin embargo, el mismo hombre de Dios aparece en otra posición.

Lee 1 Reyes 19:1 al 4. ¿Qué lecciones podemos obtener de este pasaje con respecto a que, no importa cuál haya sido nuestra relación con Dios antes, no importa cuán grandes triunfos de fe hayamos experimentado, ninguno de nosotros es inmune a tener bajones espirituales?
__________________________________________________
__________________________________________________
__________________________________________________

Sin embargo, Dios no había terminado con Elías, ni siquiera después de su oración más bien desesperada y algo patética. Todavía le dio sólidas evidencias de su amor por él y de su interés en su vida.
Lee 1 Reyes 19:5 al 19. ¿Cuál es el significado de que Elías haya envuelto su rostro en el manto?
__________________________________________________
__________________________________________________
__________________________________________________

Es fascinante el hecho de que, aunque Elías sintió un fuerte viento, un terremoto y un fuego, ninguna de esas cosas le hizo cubrirse el rostro con el manto. Fue solo la presencia de Dios, en “el silbo apacible y delicado”, lo que motivó esa reacción: una respuesta de temor, respeto y protección propia.
Lo que Elías necesitaba aprender era que, por poderosas y activas que fueran esas fuerzas, en sí mismas no retrataban un cuadro real del Espíritu de Dios. Elías oyó la voz de Dios en una tranquila y sutil forma que le dijo lo que debía hacer, y él obedeció a esa voz.

¿Cómo podemos aprender a reconocer la voz de Dios, que nos habla? Más importante todavía es la siguiente pregunta: ¿Obedeces lo que escuchas o apagas ese “silbo apacible y delicado” que te habla al alma? ¿Qué te dice tu respuesta de ti mismo?

Lunes 2 de mayo EL CAMBIO DE VESTIDURAS

Después de la magnífica demostración del poder de Dios en el monte Carmelo, Elías se quejó de que era el único que quedaba de los que amaban al Señor. Parece como si Dios hubiese ignorado el gemido de Elías; pero, cuando terminó su presentación, Dios le dio instrucciones: debía ungir a dos reyes y a Eliseo.
Siguiendo las indicaciones de Dios para encontrar un sucesor, Elías se fue a la granja de Safat, el padre de Eliseo, y encontró a Eliseo arando con bueyes. Tal vez Elías saludó con la mano para llamar la atención de Eliseo, y Eliseo detuvo su trabajo y esperó a escuchar el mensaje de Elías.

Lee 1 Reyes 19:19. ¿Cómo fue el llamado de Eliseo en el campo?
__________________________________________________
__________________________________________________
__________________________________________________


No se nos dan las palabras exactas de Elías, o la respuesta de Eliseo al llamado de Elías, pero sabemos que respondió positivamente. Elías ahora arrojó su manto, un símbolo de sus responsabilidades como siervo de Dios, sobre los hombros de Eliseo (ver Núm. 20:28). El simbolismo es bastante obvio. Eliseo recibía, ahora, un llamamiento sagrado.
En otros incidentes de la Biblia, no siempre se usó un manto como una indicación de la invitación de Dios a servirlo. ¿Cómo se usa la idea de un “manto” en los siguientes versículos?: Job 1:20;  Sal. 109:29;  Judas 22, 23; 2 Sam. 10:3, 4;Eze. 16:15, 16. 
__________________________________________________
__________________________________________________
__________________________________________________

El manto de Elías, aquí, significaba devoción, compromiso y dedicación. “Cuando Elías, divinamente dirigido en la búsqueda de un sucesor, pasó al lado del campo en el cual Eliseo estaba arando, echó sobre los hombros del joven el manto de la consagración. Durante el hambre, la familia de Safat se había familiarizado con la obra y la misión de Elías; y ahora el Espíritu de Dios impresionó el corazón de Eliseo acerca de lo que significaba el acto del profeta. Era, para él, la señal de que Dios lo llamaba a ser sucesor de Elías” (PR 164).
Piensa acerca de que un solo objeto puede tener connotaciones buenas y malas, dependiendo de cómo se use. ¿Qué estás haciendo con las cosas que hay en tu propia vida? ¿Qué clase de significado les estás dando, por tus acciones? ¿Qué llegan a simbolizar para ti, y por qué?

Martes 3 de mayo VESTIR UN SACO DE CILICIO

En la narración de Elías, las vestiduras también afectaron a otros personajes.
Acab, el rey de Israel, deseaba comprar una viña que estaba junto a su palacio. Pertenecía a Nabot, un jezreelita, quien se rehusó a venderla. Jezabel oyó de ello, se enfureció y, astutamente, tramó un complot para hacer desaparecer a Nabot. Después de la muerte de Nabot, Acab tomó posesión de la viña, sin saber que Elías había sido instruido para encontrarse con él allí.
“Y le hablarás diciendo: Así ha dicho Jehová: ¿No mataste, y también has despojado? Y volverás a hablarle, diciendo: Así ha dicho Jehová: en el mismo lugar donde lamieron los perros la sangre de Nabot, los perros lamerán también tu sangre, tu misma sangre” (1 Rey. 21:19).
La misión de Elías de enfrentar a Acab sobre varios problemas serios debería haberle producido una buena cantidad de estrés, pero él pareció fuerte y dispuesto, por lo menos allí, a seguir las instrucciones de su Señor aun cuando él sabía que su vida podía estar en peligro. Ahora debía comunicar Acab las denuncias que Dios había pronunciado sobre él además de aquella acerca de que los perros lamerían su sangre.
Lee 1 Reyes 21:21 al 29. ¿Cómo entendemos la respuesta de Acab, especialmente a la luz de lo que dicen esos versículos acerca de la clase de hombre que era él?
__________________________________________________
__________________________________________________
__________________________________________________

Cuando Acab oyó estas palabras, se presentó a Dios de una manera sumamente humilde (1 Rey. 21:27), que incluyó rasgar sus vestidos, poner cilicio sobre su cuerpo, y aun rehusó comer. El resto del capítulo implica que su arrepentimiento y humillación debieron haber sido genuinos. El rasgar las vestiduras, una acción común en ese tiempo, representaba horror y tristeza, lo que reveló que realmente aceptaba la verdad que Elías le había dicho. Cuán profundo y cuán duradero fue ese arrepentimiento, el texto no lo dice; lo que dice es que rasgar la ropa revelaba la sinceridad de su corazón en ese momento.
“La tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte” (2 Cor. 7:10). Lee el contexto inmediato de ese versículo. ¿Qué está enseñando Pablo, y cómo podemos aplicar esta advertencia a nuestras propias vidas?

Miércoles 4 de mayo LA ASCENSIÓN DE ELÍAS

Sea lo que fuere lo que se pueda decir de Elías, ciertamente tuvo años dramáticos e interesantes en su vida (aunque, sin duda, ahora estará más contento). Segundo de Reyes 1 cuenta una historia fascinante que conduce a otra aún más fascinante en el capítulo siguiente. Se podría decir que Eliseo salió con una llamarada de gloria.
Lee 2 Reyes 2:1 al 18, y responde las siguientes preguntas:
1. ¿Qué razones podría haber usado Eliseo para rehusar separarse de Elías, a pesar de los tres pedidos del profeta de que hiciera precisamente eso?

__________________________________________________
__________________________________________________
__________________________________________________


2. ¿Por qué Eliseo rasgó su vestido en dos partes? ¿Era por duelo, o por alguna otra causa? Si es así, ¿cuál habrá sido esa razón?
__________________________________________________
__________________________________________________
__________________________________________________

Sin duda, la respuesta de Eliseo era de enorme excitación y gratitud. Sí, él vio el carro y los caballos. Sí, él tendría una doble porción del poder de Elías. Aunque generalmente rasgarse las vestiduras significaba duelo, esta vez Eliseo pudo haber estado tan abrumado que rompió sus vestidos por gratitud. Tenía en sus manos el manto de Elías. Rasgar su ropa también pudo haber sido un símbolo de echar fuera todo lo propio, y ponerse las vestiduras de Elías.
Cuando Elías puso su manto al principio sobre el agricultor Eliseo, ambos sabían que ese acto simbolizaba un llamado a trabajar para Dios (aunque Eliseo debió haberlo devuelto a Elías en algún momento). Eliseo, ahora, tenía esta prenda especial en su posesión, lo que indicaba que él debía llevar adelante las responsabilidades del liderazgo como Elías lo había hecho.
Considera también el pedido de Eliseo a su mentor (¿qué pedido te recuerda esto?). Las palabras de Eliseo revelan algo de su carácter, mostrando que él era un sucesor digno de vestir el manto del gran profeta que estaba a punto de ser “sacado” de este mundo.
¿Qué cuadro más amplio de la existencia nos presenta esta historia? Es decir, ¿cuán a menudo tendemos a mantener ideas estrechas y materialistas del mundo, olvidando la realidad siempre presente del ámbito sobrenatural, que también existe en este mundo y que interactúa con nosotros?

Jueves 5 de mayo EL MANTO DE ELISEO

“Alzó luego el manto de Elías que se le había caído, y volvió, y se paró a la orilla del Jordán. Y tomando el manto de Elías que se le había caído, golpeó las aguas, y dijo: ¿Dónde está Jehová, el Dios de Elías? Y así que hubo golpeado del mismo modo las aguas, se apartaron a uno y a otro lado, y pasó Eliseo” (2 Rey. 2:13, 14).  ¿Qué historia nos recuerda este incidente? ¿Qué simbolismo importante se ve allí?
__________________________________________________
__________________________________________________
__________________________________________________

Lee 2 Reyes 2:15 al 18. Trata de ponerte en el lugar de estos profetas de Jericó. ¿Por qué habrán reaccionado como lo hicieron, tratando de encontrar a Elías, aun cuando sabían que había sido llevado?
__________________________________________________
__________________________________________________
__________________________________________________

Es obvio, por los textos anteriores, que los profetas sabían que Elías sería llevado. El texto no dice si ellos mismos vieron el evento. Pero, esto realmente no importa, porque ellos sabían que el “Espíritu de Jehová” lo había llevado. Hacia dónde era otro tema. Por alguna razón, ellos creyeron que Elías todavía podría ser encontrado “en algún monte o en algún valle” (vers. 16). Tal vez no estaban preparados para la idea de que alguien pudiera ser arrebatado al cielo de ese modo, por lo que supusieron que Dios había hecho otra cosa con él. Y, aunque tenían la palabra de Eliseo de no molestarse en buscarlo, ellos insistieron. Tal vez, después de no hallarlo, se dieron cuenta de lo que había sucedido. No obstante, aun entonces podían dudar. Desde su perspectiva, tal vez Dios lo había dejado sobre un monte o un valle que no habían revisado.
Al fin, no importan las experiencias o los milagros que hayamos visto, todavía necesitamos ejercer fe, porque más temprano o más tarde entrará la duda y desafiará seriamente nuestra experiencia cristiana.
Piensa en alguna experiencia impactante que tuviste con Dios. Sin duda, en ese momento tu fe estaba fuerte. Sin embargo, con el tiempo, ¿qué sucedió, especialmente cuando la experiencia misma entró en la cámara del olvido? Así, ¿por qué es importante, para ti, hacer cosas diariamente que te ayuden a mantener fuerte tu fe?

Viernes 6 de mayo

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee “Set y Enoc”, Patriarcas y profetas, p. 76; “De Jezreel a Horeb”, “¿Qué haces aquí?”, “En el Espíritu y poder de Elías”, Profetas y reyes, pp. 114-141.
“Elías, que había sido trasladado al cielo sin ver la muerte, representaba a aquellos que estarán viviendo en la tierra cuando venga Cristo por segunda vez, aquellos que serán ‘transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta’; cuando ‘esto mortal se vista de inmortalidad’, y ‘esto corruptible se vista de incorrupción’ (1 Cor. 15:51-53). Jesús estaba vestido por la luz del cielo, como aparecerá cuando venga ‘por segunda vez, sin relación con el pecado [...] para salvar’. Porque él vendrá ‘en la gloria de su Padre con los santos ángeles’ (Heb. 9:28; Mar. 8:38)” (DTG 390).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
  1. ¿Qué cosas prácticas podemos hacer para ayudarnos a escuchar “el silbo apacible”? ¿De qué manera hacemos cosas que lo dificultan, o lo hacen imposible? ¿Cómo el pecado voluntario nos hace “duros de oír”, por así decirlo?
  2. Cuando experimentas angustia y desánimo que casi son más de lo que puedes soportar, ¿cómo sabes que Dios está cerca y te está cuidando, como lo supo Elías?
  3. El manto de Elías simbolizaba el traspaso o la sucesión de su ministerio a Eliseo, lo que plantea la pregunta de la sucesión en la iglesia hoy. ¿Cómo actúa el proceso, y cómo podemos estar seguros de que las personas adecuadas “reciben el manto”, por usar una expresión de la vida de Elías?
    “La tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte” (2 Cor. 7:10). En la clase, conversen sobre lo que significa este texto y qué debemos aprender de él acerca de lo que es el verdadero arrepentimiento, en oposición al arrepentimiento del que necesitamos arrepentirnos.
  4. En las lecciones de este trimestre sobre vestiduras y ropa, estamos tratando con muchos símbolos. ¿Qué son los símbolos, cómo se interpretan, qué significado les damos a ellos y qué nos dicen esos significados acerca de nosotros mismos?